Vitamina C

Su función, propiedades y suplementos de la vitamina C

La vitamina C (ácido ascórbico) es una sustancia crucial para el buen funcionamiento del cuerpo humano. El ácido ascórbico está presente en grandes cantidades en algunos alimentos, especialmente en vegetales y frutas. Sin embargo, en muchos casos, es extremadamente difícil suministrar al cuerpo la cantidad correcta de vitamina C solo con alimentos.

Vitamina C: funciones que realiza el ácido ascórbico

La vitamina C es una parte importante de muchos procesos claves para nuestro cuerpo. Las propiedades más importantes que se deben de mencionar aqui son:

  • Fuerte efecto antioxidante (la vitamina C neutraliza los radicales libres dañinos que pueden dañar las células del cuerpo)
  • Estimulación del buen funcionamiento del sistema inmunitario.
  • Participación en procesos de síntesis de colágeno.
  • Mantener el estado adecuado de las encías y los dientes.
  • Aceleración de los procesos de curación de heridas y daños en la piel.
  • Participación en los procesos de síntesis de algunas hormonas y transmisores.
  • Mejora la absorción de algunos nutrientes, especialmente calcio y hierro.
  • Efecto regulador sobre la presión arterial

El ácido ascórbico tiene un espectro realmente amplio de actividades de diversas funciones del cuerpo humano. Al mismo tiempo, hay que añadir que pertenece a nutrientes que el cuerpo humano no produce de forma natural. Esto significa que las únicas formas posibles de suministrar al cuerpo son los suplementos de vitamina C y los alimentos.

Otro tema importante es el hecho de que en algunas situaciones la necesidad de vitamina C es mucho mayor. Esto se aplica principalmente a:  los fumadores, personas que llevan un estilo de vida intenso y agotador, personas que participan regularmente en actividad física intensa (por ejemplo, entrenamiento de culturismo), la gente con la inmunidad baja y los que tienen una dieta poco nutritiva.

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Los efectos de la deficiencia de vitamina C

La deficiencia prolongada de vitamina C es una situación bien conocida incluso en los libros históricos. Todos hemos oído hablar del escorbuto, que en el pasado era una especie de “enfermedad de la gente de mar”. La causa principal del escorbuto fue la deficiencia crónica de vitaminas.

Hoy en día, tales consecuencias extremas de la deficiencia de ácido ascórbico son obviamente raras. Sin embargo, con la deficiencia de ácido ascórbico a largo plazo, ciertas funciones corporales comienzan a verse notablemente afectadas. Los posibles efectos de la deficiencia de vitamina C incluyen:

  • una reducción significativa en la resistencia del cuerpo con una mayor susceptibilidad a enfermedades virales, infecciones, etc.
  • deterioro de los vasos sanguíneos, incluida su ruptura
  • deterioro de la condición y apariencia de la piel (esto es particularmente evidente en los fumadores)
  • tiempo prolongado de la cicatrización de heridas y daños en la piel
  • dolencias del sistema articular.

¿Cuáles son los síntomas de la deficiencia de vitamina C?

Los síntomas comunes de la deficiencia de vitamina C son: dificultad en la curación de heridas, reducción de la resistencia del cuerpo a las infecciones, fatiga crónica, falta de apetito, dolor muscular y articular, anemia y trastornos del metabolismo de los ácidos grasos.

¿En qué situaciones estamos en riesgo de deficiencia de vitamina C?

Estadísticamente, deficiencia crónica de vitamina C ocurre principalmente en fumadores y personas con una dieta baja en vegetales y frutas. Con menos frecuencia, se observan deficiencias de vitamina C en personas que practican deportes o culturismo: esto puede deberse al hecho de que los atletas y culturistas normalmente suplementan las vitaminas.

Sin embargo, estamos expuestos a deficiencias de ácido ascórbico en otras situaciones. En primer lugar, cuando, por diversas razones, nuestra demanda de vitamina C aumenta, pero su suministro permanece en el mismo nivel. En otras palabras, las dosis estándar de vitamina C pueden no ser suficientes, por ejemplo, en situaciones de reducción prolongada de la inmunidad del cuerpo, resfriados o debilidad crónica del cuerpo. Además, aumentar temporalmente la intensidad de la vida o una mayor exposición al estrés hacen que nuestro cuerpo necesite una mayor cantidad de vitamina C y otros nutrientes.

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¿Se puede sobredosificar la vitamina C?

Sí, la vitamina C puede ser sobredosificada. Por lo tanto, sigue siempre la información de la etiqueta del producto, las recomendaciones de los médicos o nutricionistas.

Exceso de vitamina C: causas y síntomas

Como regla general, una sobredosis de vitamina C es una situación bastante rara, definitivamente menos frecuente que una deficiencia. Sin embargo, si usamos demasiadas porciones de ácido ascórbico durante mucho tiempo, es posible que haya un exceso de vitamina C en el cuerpo. Los síntomas más comunes del exceso de ácido ascórbico son:

  • malestar gastrointestinal, incluyendo vómitos y diarrea.
  • la aparición de sarpullido en la piel
  • mayor riesgo de cálculos renales.

La situación cuando hay demasiada vitamina C en el cuerpo también se considera peligrosa durante el embarazo. Por lo tanto, los suplementos de vitamina C durante el embarazo y durante la lactancia deben realizarse bajo supervisión médica.

Por otro lado, cuando se trata de un exceso de vitamina C realmente duradero (es decir, que dura muchos meses), se señala un posible deterioro de la función renal. Se estima que la dosis diaria máxima de vitamina C es de 2 gramos.

Debe tenerse en cuenta que el ácido ascórbico es altamente biodisponible. Esto significa que existe un riesgo de sobredosis de vitamina C si usa porciones más grandes del suplemento “por si acaso”. Vale la pena agregar que este tipo de procedimiento puede funcionar, por ejemplo, en relación con la suplementación de ciertas formas químicas de magnesio, pero en el caso de la vitamina C definitivamente está contraindicado.

Formas de la vitamina C: ¿cápsulas, comprimidos, gotas, polvo o efervescentes?

En términos de biodisponibilidad, las diversas formas disponibles de preparaciones de vitamina C no muestran mucha diferencia. Sin embargo, hay que recordar que solo los suplementos de alta calidad producirán los efectos apropiados.

Si tu cuerpo tiene una necesidad estadística (es decir, normal) de ácido ascórbico, la vitamina C 1000mg en polvo será una buena opción. Esta es la dosis óptima de ácido ascórbico, y la forma del polvo para su disolución en agua asegura una absorción más rápida. El polvo de vitamina C también es una excelente opción para los niños que a menudo muestran una fuerte resistencia a tomar perlas o cápsulas. Además, en este caso, estamos seguros de que el niño no escupirá en secreto las vitaminas que le damos.

Otra sugerencia interesante es la vitamina C en gotas. Las gotas se caracterizan por un alto contenido de vitamina C en una pequeña cantidad del producto. Esta es una gran propuesta para las personas que, por diversas razones, no les gusta beber un vaso entero de bebida efervescente todos los días.

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Por último, pero no menos importante, la forma más “estándar” de suplementos de vitamina C, es decir, cápsulas y comprimidos. En términos de biodisponibilidad, no son inferiores a, por ejemplo, gotas o preparaciones para disolverse en agua. La diferencia radica solo en el tiempo de absorción un poco más largo por parte del cuerpo. Al mismo tiempo, las cápsulas o pastillas ofrecen otras ventajas interesantes. En primer lugar, podemos dividir la dosis diaria de vitamina C en varias dosis más pequeñas, tomadas en diferentes momentos del día. Otra opción extremadamente interesante es la vitamina C en forma de cápsulas de liberación prolongada. Esta forma de vitamina C se usa con mucha frecuencia, por ejemplo, por culturistas. También es ideal para resfriados, enfermedades virales y varios tipos de infecciones.

¿Cuál es la dosis diaria recomendad de la vitamina C?

La demanda de vitamina C depende de la edad, la salud y el sexo. La vitamina C para niños no debe exceder los 40 mg por día, y para adultos sanos hasta 200 mg por día.